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Noticias educativas
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Octubre del 2006
Encontré esta mañana la versión en pdf del libro Kaplún, G. Aprender y enseñar en tiempos de Internet. Formación profesional a distancia y nuevas tecnologías. Montevideo: CINTERFOR/OIT, 2005. 197 p. (Trazos de la Formación, 26) y aunque tengo que avisar que de momento no entra dentro de mis prioridades el leérmelo, porque soy otra ciberestresada, sí que le he echado un vistazo. Mi primera impresión es que se trata de un manual bastante completo y que trata todas las cuestiones, quiero decir preguntas, que nos importan, aunque algunas parezcan ya a estas alturas un tanto retóricas, pero puede ser un buen manual de referencia para cursos de formación de profesores en la integración de las TIC en la EAD, como el que nos prepara Carina González para los profes de los CEAD, es decir para hacer posible el pequeño milagro de transformarnos de profes a distancia en tutores online. En especial me ha hecho gracia el apartado dedicado a las preguntas, ya que como a muchos compañeros que estamos en esto de la formación reglada online, el silencio de los alumnos nos resulta aterrador... Plantearme hacer con mis alumnos una "comunidad virtual de aprendizaje", requeriría primero conseguir que en vez de ser individualidades aisladas, pasaran a ser grupo (como reclamaba uno de ellos en un foro: "un poco más de compañerismo, por favor..")
Y como creo firmemente que enseñar es comunicar, la pregunta que me hago ahora como tutora online de Bachillerato es: ¿Me estoy comunicando bien con ellos? ¿Tengo una buena estrategia en cuanto al uso de las herramientas de comunicación? ¿Los estaré sobrecargando? ¿Sería mejor pasarme al chat o usar el msn?... El curso está alojado en Moodle 1.5.4 y las posibilidades de comunicación que les damos pasan por los mensajes, que es lo que más usan, los foros, que son mis favoritos, el correo electrónico y el chat, que inauguraré mañana. Quizá debería haber mantenidos cerrado el bloque de mensajes hasta que se hubieran acostumbrado a usar los foros, pero es que lo de los foros es como si les intimidara. A veces en los mensajes encuentro preguntas buenísimas que copio y pego en el foro y se quedan ahí sin respuesta...
Tal vez la respuesta no vaya en la línea de con qué y cómo comunicarse, sino mucho más allá, en qué perciben ellos que les va a ser útil para aprobar la materia, cómo escogen hacer uso de su tiempo de formación, su perfil de usuario... ¿Debería entonces evaluar la participación en los foros? Evaluarla claro que sí, perdón, quise decir "calificar" la participación en los foros? Necesito contrastar opiniones de otros tutores: consejos, trucos, experiencias.... ¿Quién de ustedes nos cuenta las suyas?
Uyyyyyyyyyy Ya me está saliendo tema para otro post.
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Va a ser que el elearning es como la vida misma. Y el uso de las TIC en general. Verán, los que no nos hemos criado en este entorno, vamos los de mi generación, tendemos a reclamar impresoras y toner en cada despacho, para imprimir lo que vemos en la pantalla. Bueno, puede que la presbicia sea algo más que una excusa, pero es en lo que mi centro se ha gastado el dinero, entre tanto, yo, pobre profe a distancia, cargo con mi portatil por todas partes. En cambio las generaciones jóvenes se relacionan con un desparpajo que nos pasma, no solo con el cacharro, sino sobre todo entre si gracias al cacharro, Y no quieren papeles... ni ladrillos. Es un cierto tipo de brecha digital, generacional, que hay que tener en cuenta a la hora en la que los profes, en nuestra mayoría inmigrantes, les enseñamos a los alumnos, en su mayoría presuntos nativos. Y la de complejos que afloran y lo difícil que nos resulta ponernos en su lugar y, por tanto, diseñar sitios navegables (para ellos, no para nosotros, que somos megatorpes), y contenidos que les lleguen... Un ejemplo doméstico: mi hija mayor , la de 10 años, es la que me hizo el logo de esta brújula, cruce entre rosa de los vientos y moneda ateniense, y ha diseñado ya unas seis páginas web que mantiene colaborativamente con sus amigas. Por supuesto, no tiene problemas en descargarse lo que sea - el único problema soy yo, que se lo filtro todo- Las web pueden ser sobre su serie favorita o sobre su clase, o de cualquier cosas que le llame la atención, pero . ¿Alguien cree que a una chica así le puede interesar un "CD Interactivo" de sus materias durante más de tres minutos? ... Pues no se pierdan los enlaces que con los que les he aderezado este articulito.
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Cada vez que
sale la revista DiM
me sumerjo en la web con un buena ruta y la tranquilidad de las referencias que
encuentro en ellas. El número 6 viene especialmente completo. Varias me vienen
como anillo al dedo en estos momentos en los que estoy metida en la formación
del profesorado para enseñar a través de las TIC, o al menos es así como veo el
asunto de enseñar a ser tutor de teleformación. Estoy en una nueva edición de
este curso y en el foros para la práctica del mismo, el tema estrella esta vez
ha sido el de la relación entre la educación a distancia y la enseñanza de
calidad.. Es curioso cómo con el mismo curso, el mismo material, el mismo
diseño, incluso los mismos tutores… las dos ediciones están resultando, desde
mi punto de vista, tan diferentes. La razón es sin duda el perfil de los
participantes. Los del primer curso eran docentes en activo, con las
inquietudes de quien tiene que resolver día a día sus problemas en el aula. El
segundo está formado por profesores también, pero que este curso trabajan en la
administración educativa, bien como profesorado de apoyo en la inspección, coordinadores, técnicos… no están en las
aulas y se nota que tienen que hacer el curso en los ratos que las horas de despacho,
reuniones y visitas de centros les dejan libres. Van más a tiro hecho y tienen
menos ganas de discutir, utilizan el curso de manera más mecánica que los del
primer grupo.Sobre las variantes del perfil del usuario podríamos extendernos en otro artículo, así que lo apunto en la lista de tareas pendientes (...Y van "n": evaluación, calidad, buenas prácticas, perfiles...)
Bien el caso es que como ya conté
por aquí, el asunto de los materiales didácticos fue un tema estrella en los
foros del primer curso, así que en su honor les rescato este artículo, reseñado en el n.4 de la revista DiM:
El diseño
de contenidos multimedia para entornos virtuales de aprendizaje (2003). Carles Dorado <carles.dorado@uab.es>, profesor de la Universidad Autónoma
de Barcelona
RESUMEN. Los contenidos son el verdadero
vehículo de aprendizaje en cualquier secuencia didáctica. Combinados con las
actividades se convierten en el tandem necesario para el desarrollo de
cualquier propuesta formativa.
La imparable implementación
de entornos virtuales para el aprendizaje, obliga a una nueva concepción en el
diseño de contenidos y actividades, que tenga en cuenta el marco tecnológico
donde se desarrollan, pero también las nuevas características multimedia y
posibilidades de interacción y comunicación electrónica, que a su vez forman
parte del proceso didáctico, abriendo un nuevo abánico de posibilidades y
recursos en línea.
Este nuevo diseño, no se
puede basar exclusivamente en la conversión de formatos lineales (de Word a PDF
o html) y el envío de actividades alumno-profesor, sino que debe considerar
nuevas formas interactivas y multimedia de aprendizaje, basadas en la colaboración
y en el compartir recursos entre todos los miembros, lo que conlleva la
creación de equipos multidisplinares y regulados que potencien y posibiliten el
aprendizaje en este nuevo medio.
A los alumnos del segundo curso les voy a recomendar esta
lectura, reseñada en el n. 6 de la revista DiM, básicamente porque sitúa la discusión en los
aspectos pedagógicos, no en los tecnológicos, que es realmente el norte que no
debemos perder.:
Bases
pedagógicas del e-learning (2006). Julio Cabero. En Revista de
Universidad y Sociedad del Conocimiento (RUSC). Vol. 3, nº 1. UOC. <cabero@us.es> Catedrático de Tecnología Educativa
en la Universidad de Sevilla.
RESUMEN. Se
ofrece una visión de conjunto de las características más significativas del
e-learning. Después de definirlo, se presentan las diferencias que se
establecen con las modalidades presenciales de enseñanza, y se complementa con
un análisis de las ventajas e inconvenientes más generales.
Se
destaca que no serán los determinantes técnicos del sistema los que marcarán la
calidad y eficacia del e-learning, sino la atención que se presta hacia las
variables educativas y didácticas que se ponen en funcionamiento. En
definitiva, a variables como… presentación de contenidos, papel del profesor y alumnos, herramientas
de comunicación usadas y su forma de concreción en el acto didáctico,
estrategias didácticas utilizadas, atención a los aspectos organizativos,
e-actividades realizadas, etc.
Y a los que todavía no lo conozcan, la recomendación de que exploren el espaciodel grupo DiM Didáctica y Multimedia, todo un ejemplo de comunidad virtual, donde es imposible que no encuentren algo que les interese, sean ustedes profes en activo o profes al servicio de la administración educativa.
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Como este blog no tendría sentido si no estuvierais ahí leyéndolo,
como no quiero que este espacio se vuelva demasiado teórico, y sobre todo como
alguien me ha dicho en un comentario que se quedaba sin espacio para poder
aportar más, he estado pensando en dos posibilidades para facilitar que mandéis
vuestras opiniones, para que compartamos ideas, reflexiones, sugerencias,
esperanzas, temores, sobre el polifacético tema que nos ocupa.
Así pues ahí van dos sugerencias:
-
Si un comentario se os queda corto, partidlo en dos y mandarlo en dos partes.
Es que el editor deja espacio sólo para una cantidad específica de texto en los
comentarios.
-
La otra idea es que, si os sentís más
inspirados, me mandéis a mi correo la colaboración deseada para que yo la
suba. Mi correo está en mi perfil.
Y por supuesto otra posibilidad es que si queréis reflejar el tema en vuestro
propio blog y desarrollarlo ahí a vuestro gusto, mandéis aquí un
comentario para avisarnos y/o pongáis en vuestro blog una referencia (ping) a
éste.
En fin, que la Brújula os agradece la lectura y espera aprender de vosotros.
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El tema del post anterior y los comentarios que he recibido (gracias Pedro, gracias Sebastià), me dan pie a seguir tratando este asunto, esta vez desde una perspectiva un poco más global. La verdad es que yo, como filóloga clásica que soy - la cabra tira al monte-, veo la cuestión como una etapa más en la trasmisión cultural. Cuando se inventó la escritura, pese a los reparos de Platón, la oralidad no se perdió, pero la escritura dio paso a nuevas formas de expresión cultural; cuando se pasó del papiro al pergamino se saltó del rollo al libro, con la consiguiente "hipertextualidad" de hojear adelante y atrás; con la imprenta vino la explosión del pensamiento crítico, con la pantalla y más que nada con el hipertexto viene... todo eso que nos esforzamos por entender ahora mismo. Cada uno de estos avances supuso, por ejemplo, un cambio en la percepción del tiempo: de la idea circular propia de la cultura oral (el mito es la historia), a la lineal (la historia es porvenir y progreso), y ahora estamos a las puertas del tiempo esférico, como comenté en otro blog hace meses. Pero me sigue gustando la oralidad, me encanta, como sabe Sebastià el objeto libro, y me quemo las pestañas en la pantalla. Ayer sin ir mal lejos en clase de Cultura Clásica les conté a los chicos el desciframiento de la Piedra Rosetta, y me oían embobados. No tenía ni una foto en la que apoyarme, de hecho de lo que hablábamos era de los alfabetos griego y latino, pero fue suficiente. El caso es que al salir de clase... y eran las 2,15 de la tarde, un alumno comentaba: "esto es más divertido que informática". (quizá dijo molón, o guay, ya saben.) Lo importante sigue siendo comunicar, o como diría un pedante construir significados entre todos... (ah, se me pega la jerga pedagógica, lo siento), nuestra capacidad de trasmitir ideas, palabras, emociones, información, experiencias. La pena es que justo ahora que tenemos tanta a nuestra disposición lo más complicado resulta no acceder a ella, sino saber acceder a la que nos es valiosa. Y como siempre el soporte es lo de menos: un chiste mal contado no tiene gracia; Cervantes en una mala edición es un insulto; los libros de texto que soportan las mochilas escolares a menudo son ladrillos infumables... y poner en la web un artículo de más de cinco pantallas sin dar la opción a imprimirlo o descargar el pdf es un atentado a la salud de la vista y de la espalda. Exijamos un uso inteligente de cada uno de los medios. Es decir ya está bien de dejarnos engañar con eso de que el medio es el mensaje, en todo caso el medio es también una parte del mensaje, a veces un traidor a ese mensaje. Empiezo a divagar... La brújula a veces se me arremolina.
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Durante estos días tengo la suerte de tutelar dos cursos online bastante distintos. Uno de ellos es un curso de formación del profesorado de niveles no universitarios de la Consejería de Educación de Canarias, cuyo objetivo es formar "tutores de teleformación", para lo que se cuenta con una plataforma Moodle, unos materiales ya hechos y unos tutores que llevamos cada uno un grupo de treinta alumnos. El curso dura dos semanas, y lo que se enseña y practica son fundamentalmente las habilidades para manejarse en la plataforma como "tutor" (no como profesor, que en moodle es otro perfil de usuario), es decir, corregir "tareas", revisar "cuestionarios" o autoevaluaciones, participar en foros/ chat /mensajería, y hacer el seguimiento de las estadísticas y calificaciones. Para la reflexión sobre los modelos pedagógicos no hay mucho tiempo, aunque en la medida de lo posible procuro fomentarlo.
El otro curso dura tres meses, es de formación continua y por tanto tenemos alumnado heterogéneo: formadores de empresas, profesores universitario, estudiosos del elearning, profesores de variados ámbitos, etc. Los preparamos para cualquier contexto en el que tengan que intervenir como docentes online prácticamente en cualquier plataforma educativa. Está organizado en módulos y a mi me corresponde con otro compañero tutolar un módulo de tres semanas para un grupo reducido de alumnos (generalmente no más de quince por tutor). Es el curso de Tutor online de la Universidad de Salamanca.
El caso es que en el primer curso se ha suscitado un curioso debate sobre el uso de los materiales didácticos y si estos debería ser imprimibles, lo que ha provocado reacciones muy interesantes, El debate se inició con este comentario:
"Me gustaría saber cómo puedo imprimir la información que aparece en cada uno de los Módulos con el fin de consultarla cuando lo necesite a la vez que poder conservarla una vez acabado el curso.Creo que todo curso online debe acompañarse del material impreso de consulta propio de los contenidos que se están estudiando. ¿Qué pasaría si se nos avería el ordenador o la conexión a Internet y estamos unos cuantos días sin poder conectarnos? ¿Podríamos seguir el ritmo normal?"
Después de algunos consejos de compañeros sobre cómo copiar y pegar, alguien dijo lo siguiente.
"Imprimir, Imprimir y más imprimir. Llevo muchos años "flipando" con la manía de la gente de querer imprimirse las cosas. Lo que ves en pantalla es mucho mejor que lo que verías impreso. Contiene enlaces y otros recursos interactivos que perderías. Si tienes una necesidad imperiosa de guardarte las cosas, pues sencillamente vas al menú Archivo > Guardar como... y te guardas la página como página web completa, con todas las imagenes, etc. De todas maneras el mundo actual se mueve por otros derroteros. El papel es la prehistoria, el disco duro la historia y el presente y futuro es trabajar y usar / guardar las cosas directamente en línea. ¿Dónde nos queremos situar? ¿en la prehistoria?"
De ahí salieron varias intervenciones interesantes, una de las cuales era bastante ingeniosa:
"Me sumo a los "con papeles" aunque apoyo a los de los cayucos..Es decir, todo lo que nos complemente sera bienvenido. El auténtico docente no debe jamás olvidarse del papel, lápiz...Es lo que pienso-Bye"
Y su respuesta no era menos incisiva.
"La verdad es que conozco a mucha gente que de manera más o menos directa se sienten orgullosos de pensar que lo realmente importante son "los papeles" y el "lápiz". ¿Es esto quizás una manifestación más de ese monstruo llamado tecnofobia? ¿Será tal vez un reflejo de lo atrasadísimos que estamos en España y en Canarias en particular con respecto a otros países?"
He intervenido en el debate para dar algunas indicaciones sobre el buen uso de uno y otro recurso, es decir el tema de la navegabilidad o incluso la accesibilidadde los recursos web, pero lo que me llama la atención del debate es lo siguiente:
- Los docentes seguimos en la cultura del libro. Sólo que la cultura, ahora más que nunca, no sólo está en los libros.
- Los materiales impresos de la mayoría de los cursos online al uso son meras trasposiciones al soporte electrónico de los apuntes en papel. Entonces es más lógico imprimirlos y así la institución educativa se ahorra los gastos de fotocopia, o encuadernación, distribución, etc. El alumno corre con el gasto de tóner y papel. Esta es una tendencia muy arraigada. Y si no ¿por qué tanto interés en los repositorios, tipo del de red.es?
- Los participantes no se daban cuenta de que al expresar su opinión en el foro, al dar trucos y consejos estaban creando ellos mismos contenidos, un cierto tipo de contenido que se construye entre todos y que ningún apunte en papel o electrónico puede superar. El aprendizaje no está en los apuntes: está en las dinámicas de interrelación personal.
- Este debate en las cinco ediciones que llevamos del Tutor online nunca se nos ha presentado, en primer lugar porque tendemos a presentar los contenidos "académicos" o en pdf o en presentaciones y el alumno que decide lo que quiere bajarse e imprimirse; en segundo lugar porque los documentos son sólo un punto de partida, y los foros son el verdadero alma del curso: les proponemos que trabajen colaborativamente en pequeños grupos, que asuman roles, que realicen actividades en varias plataformas, además de trabajos personales, por supuesto.
En realidad, me parece una cuestión más que de tecnofilia- tecnofobia, de infocentrismo- tecnocentrismo, aunque en realidad el tema de fondo es que... no basta con "virtualizar" contenidos.
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