Estamos todos en primero de LOE. La
entrada en vigor de los currículos de ESO y Primaria, es
decir de la Educación Básica, para este curso escolar
nos ha cogido a todos un poco con el paso cambiado.
Una de las mayores novedades que
incluye la LOE es la referencia obligada a la adquisición de
competencias básicas (o competencias clave), definidas según
las directrices de la Unión Europea.
Este enfoque pretende que ante una
sociedad en permanente trasformación los centros educativos
formen a los alumnos por medio de la adquisición de unas
habilidades que les preparen para afrontar con éxito las
distintas situaciones que la vida les puede deparar.
No sé si los docentes somos
conscientes del cambio de modelo educativo que este enfoque implica. (Esto es mucho más importante y desafiante que la manida polémica que se monta sobre la "formación para la ciudadanía"...)
Para empezar, se trata de ver el aprendizaje como un proceso orientado a unas metas
interdisciplinales. De esta manera, la adquisición de las
competencias básicas referidas, por ejemplo, al uso de los
número y el cálculo no es una cuestión propia
del área de matemáticas, sino de todas las áreas
o materias. Es sólo un ejemplo. Por contra, la adquisición
de saberes que no tengan un reflejo pragmático en la vida
diaria va a ser considerado como accesorio, quizá superfluo.
Así, aprender, por ejemplo, las estructuras gramaticales de una
lengua, digamos por ejemplo la estructura oracional, puede ser
menospreciado, si se considera que para usar bien el lenguaje no hace
falta saber gramática.
No sé si entienden por dónde
voy y desde luego sólo pretendo reflejar las inquietudes
propias de una profesora que se enfrenta a este planteamiento por primera vez,
desde la experiencia de muchos años en educación (toda
la vida, claro: primero como alumna y luego otros tantos años
como profesora). Simplemente no estoy muy segura sobre el enfoque desde el que tengo que trabajar. Me temo que soy de las que no quiere renunciar a la gramática, por considerarla un arte que facilita la abstracción, la inducción, la deducción y otras actividades cognitivas superiores sin las que podemos muy bien sobrevivir día a día. De la misma manera que desarrollar el gusto estético supone profundizar en aspectos históricos de nuestra cultura, por poner otro ejemplo. Añadan los ejemplos que quieran, tomados de ciencias.
Por otro lado, no tengo claro cuál
es la relación entre objetivos y competencias básicas.
¿No estamos reformulando dos veces conceptos muy cercanos? Los
objetivos si no me equivoco, sirven para expresar las capacidades que
queremos que desarrollen nuestros alumnos a través de nuestras
materias. Quizá los objetivos están expresados en
términos más formativos que las competencias, que
parecen más funcionales.
Y luego tenemos un problema general. Y
es que los profesores posiblemente no tenemos las competencias
necesarias para aplicar las competencias básicas en nuestra práctica docente diaria.
¿Pasará al final que los
libros de texto nos dirán, otra vez, cómo tenemos que hacerlo?
En realidad, si queremos que las
competencias básicas sean más que otro “palabro”
educativo, tenemos por delante un gran reto. Así que habría
que abordarlo desde muchas perspectivas. Una de ellas es la formación
del profesorado, que posiblemente tengamos que empezar a darnos cuenta de
que enseñar es diseñar actividades formativas, con o
sin libros de texto.
Otra cuestión de gran interés
es que la considerarción de las competencias básicas como eje educativo tiene una
enorme repercusión cuando nos planteamos la medidas de
atención a la diversidad. De hecho, este año en
Canarias aparece el Programa de Refuerzo con orientaciones
curriculares específicas, basadas exclusivamente en las
competencias básicas. Toda medida de atención a la
diversidad debe plantearse a partir de preguntas de este tipo:
¿Cómo hacer que este
alumno/a alcance las competencias básicas, pese a sus
circuntancias?
O bien
¿Hasta dónde puede llegar
este alumno/a en el logro de las competencias básicas?
Mientras tanto, desde el Centro de Desarrollo Curricular de la Dirección General de Ordenación
e Innovación Educativa de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias,se nos ofrecen estos enlaces con direcciones y documentos de interés sobre este tema, así
como las orientaciones curriculares basadas en competencias para los
programas de refuerzo
Este año, desde luego, voy a
tener muchísimo que aprender... y que desaprender.
(Y como venga un día otro gobierno y me vuelva a cambiar las leyes educativas, simplemente me voy a limitar a dar... lo que ponga el libro, sea lo que sea.)